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Este viernes Netflix estrenó finalmente la segunda de las cuatro series que anunció junto a Marvel, y esta vez es algo diferente. ¿Por qué? Se trata de una serie de superhéroes sin superhéroes. Hay gente con dones, pero no sale a ponerse un traje y patear culos de criminales, sino que sólo trata de vivir en paz y cuidar a sus seres queridos. Como siempre decimos, las comparaciones son inevitables y tenemos en mente a “Daredevil“; la primera de las series de la Casa de Ideas junto al servicio de streaming. Esta había llegado con cierto excepticismo, en parte gracias a la infame película con Ben Affleck; pero teminó siendo una hermosa obra de arte. ¿Está “Jessica Jones” a la altura? Sí, pero de un modo diferente.

Lo que “Daredevil” tiene de acción coreográfica, sudor y sangre, “Jessica Jones” lo tiene de terror psicológico. Las palizas no son tan frecuentes como en su serie hermana; sino que todo gira alrededor de traumas, culpabilidad, y tensión emocional. Con elementos de policial negro, no es una historia linda ni con el glamour de la torre Avengers. Trata temas como el abuso físico, sexual, y emocional, o el estrés post traumático, y todo diluído en la culpa más negra. Es una serie extremadamente oscura en la que los héroes son los más dañados de todos y su heroísmo radica en levantarse y enfrentar sus demonios.

Muchas veces se escuchó decir que cada paso de Marvel es tan bueno como su villano. Entonces tenemos a Loki o a Kingpin, y otros que pasaron sin pena ni gloria. En el caso de “Jessica Jones”, tenemos a Kilgrave. Igual que en “Daredevil”, el villano estará los primeros capítulos en las sombras para ir revelándose de a poco. De este modo recién lo vemos en el final del tercer capítulo. David Tennant se pone al hombro una interpretación increíble de un hombre retorcido y enfermizo que disfruta destruyéndole la vida a la gente y provocando miedo. Y de hecho provoca miedo verdadero. La gente le teme a Kilgrave y esa es una de las grandes diferencias con Marvel en el cine, cuando todos los héroes parecen tenerla más que clara. Kilgrave y Kingpin comparten el primer puesto de villanos.

Cabe destacar la revindicación de los personajes femeninos en el universo Marvel de una buena vez. Amamos a los Avengers, vamos a admitirlo, pero sus mujeres siempre son una damisela en apuros, un objeto sexual, o la mujer dura y endurecida por la vida que en fondo sigue siendo una damisela en apuros. En “Jessica Jones” se nota la ausencia de personajes masculinos en roles positivos. Son víctimas o antagonistas, o secundarios; incluso Luke Cage (aunque ya le llegará su serie). Quizá es intencional para parodiar la narrativa clásica de los superhéroes o del policial negro, pero no parece así; sino que se narra una historia sin que el género de los personajes defina sus roles. Ya era hora, bravo.

Es evidente que Marvel planteó para la televisión un tipo de narrativa diametralmente distinto de lo que hace en el cine. Las series son para un público adulto, y tocan temas delicados con mucha más profundidad que en el cine. Y eso lo hace mucho más fiel al cómic. Nos plantea dos realidades en el universo Marvel. Por un lado la fama y el glamour de los héroes más conocidos, y por otro la parte poco glamorosa de personas que sufren las consecuencias de las batallas más grandes. Hell’s Kitchen no sólo es el escenario de Daredevil y Jessica Jones, sino que también Luke Cage e Iron Fist ocurrirán aquí. Hubo varios guiños a ellos, por lo que el escenario está preparado para el nuevo grupo superheróico. Cuidado Avengers, no sea cosa que “The Defenders” terminen siendo los favoritos.