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Simon Pegg, el talentoso nerd responsable de escribir la trilogía “Cornetto” o de interpretar al Dr. Scotty en “Star Trek”, vuelve a deleitarnos con sus buenos dotes para la comedia en “Héctor en búsqueda de la felicidad”. Excepto que esto, no es seguro que sea una comedia ya que tiene elementos de drama, y muchos. Sin embargo, está película hace reír y emocionar en cantidades equilibradas.

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Basado en un libro de autoayuda al estilo de “Come, reza, ama”, cuenta la historia de Héctor, un psiquiatra que comprende que no puede hacer felices a sus pacientes porque no es feliz él mismo. Harto de su vida monótona y rutinaria, que su novia Clara (la nominada al Oscar, Rosamund Pike) sólo se empeña en hacer más monótona, Héctor decide emprender un viaje de investigación. Recorriendo los lugares del mundo que le parecen más exóticos con un anotador bajo el brazo, la idea es repetir a todos la misma pregunta: “¿Sos feliz? ¿Qué te hace feliz?”. De este modo, de China a Sudáfrica y hasta las playas californianas llenas de surfistas, este peculiar y excéntrico personaje irá anotando sus conclusiones sobre qué hace feliz a la gente, y a él mismo.

Aunque el planteo no es muy diferente a otras películas en las que el personaje emprende un viaje de descubrimiento, hay que darle el crédito por algunas novedades. Primero, que el objetivo inicial sea profesional y no personal, al menos en un principio. Es refrescante que él no se obsesione con su propia condición, esto lo libera de algunos prejuicios. Por otro lado, también es novedoso que Héctor no sea un personaje maduro, sino que actúa como un adolescente que se esfuerza por encajar, que no ha sido realmente auténtico en toda su vida.

En cada parada en el viaje, Pegg encuentra a grandes actores como miembros del elenco, que entran en escena por sólo un acto y luego se despiden de modo tal que los extrañamos. Vemos primero a Stellan Skarsgård como un banquero rico que asegura, aunque no muy convencido, que el dinero compra la felicidad. Quizá con esto coincida Jean Reno, convertido en el narcotraficante Diego Baresco, quien hace grandes negocios en África. Tony Colette, antigua novia de Héctor, tendrá una respuesta distinta; e incluso Christopher Plummer tenga otra al interpretar a un excéntrico autor de libros de autoayuda.

Con momentos de comedia, algunos bastante delirantes, y elementos de drama y suspenso, esta película nos muestra un cóctel correcto de géneros desde el romance hasta la aventura. Igual que el viaje de Héctor, el espectador atraviesa todas las emociones, hasta que llegamos junto con él a la conclusión de que todas son hermosas y apreciables. Por supuesto, no es el típico guión con buenos y malos, o con un marcado nudo y un clímax. Sin embargo, se las arregla para no resultar lenta ni aburrida, así que punto a favor.

Una película cálida, emotiva y divertida, con algunos elementos originales. El elenco está muy bien, aunque lamento que los personajes secundarios tengan poco tiempo en pantalla. Recomendada para que el mensaje llegue en su totalidad a un público adulto, sin embargo, los adolescente como Héctor también podrán disfrutar de ella.