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Michael Fassbender asombra en esta producción inglesa-irlandesa que fue presentada este año en el Festival de Sundance. Inspirada en el personaje Frank Sidebottom del comediante Chris Sievey, Frank es el cantante de una pésima y mediocre banda de nombre impronunciable. Su particularidad es que vive dentro de una máscara que jamás se quita. A esta banda se une un joven que intenta dar sus primeros pasos en la música: Jon Burroughs, interpretado por el joven Domhnall Gleeson.
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Maggie Gyllenhaal, Michael Fassbender y Domhnall Gleeson en Frank.

El escenario principal se completa con Scoot McNairy y Maggie Gyllenhaal. Si recuerdan a McNairy de Halt & Catch Fire, prepárense para ver su lado oscuro. Lo mismo puede decirse de Gyllenhaal, muy lejos del glamour de ser la novia de Batman en la trilogía de Nolan. La banda de Frank es un conjunto de problemas mentales y de identidad, que llevan a un relativamente normal Jon en una espiral de trastornos.

Mientras su idea de la buena música difiere de la del resto de la humanidad, el muchacho iluso piensa que mejora cuando realmente todos han perdido el norte tiempo atrás. Frank es el centro de todo. Sus compañeros piensan en él como un ejemplo a seguir. Sus composiciones son las mejores, su gusto es el más refinado, y todos quieren ser Frank. Resulta paradójico que quieran ser como alguien que en realidad no conocen de nada, ni siquiera lo han visto sin la máscara.

La película fue calificada de comedia dramática, y veo por qué: es gracioso pero en un sentido triste. Uno siente lástima por esta gente completamente chiflada. Cuando Jon comienza a darse cuenta de que el estado mental de la banda no es muy normal que digamos, no está justamente complacido. Pero tiene una necesidad de aceptación e inclusión tan grande que probablemente poco le importe quién lo acepte e incluya.

Fassbender nos da una clase de actuación. Nos demuestra que no necesita de su rostro para componer un personaje creíble. No es fácil elaborar el carácter de una persona perturbada que piensa que no lo está, dentro de un círculo social donde eso es lo normal. A esto hay que sumarle que sólo contará con expresión corporal y el sonido de su voz. Ya denle de una vez maldito Oscar. No es un deseo tan inverosímil si recordamos que el año pasado tuvo su primera nominación por 12 Years a Slave.

Las críticas fueron buenas, aunque la recaudación no fue demasiada: poco más de medio millón de dólares en los Estados Unidos y un poco menos en el Reino Unido. Sin embargo, en el espíritu independiente, pasó por más de veinte festivales internacionales donde ha sido bien recibida. Sólo lamento que no se estrene en las salas en todo el mundo. Normal para una película de presupuesto poco pretencioso que lamentablemente no tuvo demasiada publicidad. Pero la historia funciona bien, la actuación de Fassbender es sublime, la recomiendo aunque no sea a lo que la mayor parte del público está acostumbrado.

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Frank Longbottom, el personaje de Chris Survey, inspiración para esta película