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Es sabido en el mundo que no fue una buena semana para la economía argentina. El país entró en default gracias a su desmesurada deuda externa por segunda vez en tan sólo trece años. Además, existen restricciones a la compra de moneda extranjera y a la importaciones. En este contexto, los estudios de Hollywood que estrenan películas en Argentina se ven impedidos de sacar sus ganancias del país y llevárselas a sus casas.

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Sí, tan absurdo como suena. No es algo nuevo, con el cepo al dólar hace dos años que los estudios no pueden retirar sus ganancias. El «cepo» no sólo al dólar sino a cualquier otra moneda extranjera, significa que prácticamente nadie puede acceder a la compra de esas monedas a valores oficiales, probablemente en un intento por obtener liquidez -dinero en efectivo- para el pago de la deuda externa cuyo plazo ante la Corte de Nueva York vencía esta semana. Pero no se pagó, al menos hasta hoy, de hecho la agencia Standard & Poor’s declaró al país en “suspensión de pagos selectiva”.

En fin, el cepo al dólar y las restricciones a las importaciones y exportaciones siguen vigentes, por lo cual -entre muchas otras consecuencias-, los estudios que distribuyen sus películas aquí no pueden retirar sus ganancias, por lo que básicamente las están distribuyendo gratis. Esto no es un dato menor, por ejemplo Transformers: Age of Extinction lleva hechos 5,4 millones de dólares en la Argentina, y X-Men: Days of Future Past, 4,8 millones de acuerdo a BoxOfficeMojo.com. Suena a una cantidad de dinero bastante alta como para perderla.

Entonces lógicamente nos preguntamos, ¿por qué los estudios siguen estrenando películas en Argentina? Porque es para los estudios un país muestra en las estadísticas de toda la región, ya que cómo le vaya a una película en Argentina, refleja su comportamiento en toda Latinoamérica.  La dificultad radica en lo devaluado de la moneda, ya que el Gobierno argentino no permite la compra de dólares legalmente. Eso generó un mercado negro de compra venta de moneda, y si se permitiera la compra legal el gobierno debería reconocer que el dólar vale en la vida real más pesos de lo que se dice, y eso implicaría reconocer que existe una enorme inflación que se empecinan en no reconocer ni ante sí mismos.

El Gobierno ha ordenado que el dinero generado en el país por compañías extranjeras sea puesto en circulación dentro del país. Esto forzó a los estudios a intentar diferentes vehículos financieros en un esfuerzo por retirar sus propias ganancias del país, probablemente no todas ellas 100% legales. Una de ellas fue usar esas ganancias para fomentar la industria local del cine y la televisión, y luego comprar los programas para su distribución en otros mercados. Además, todas las cadenas cinematográficas del país siguen comparando sus películas a terceros, con precios obviamente en dólares (del mercado negro, no hay otra manera de obtener dólares).

Uno de los voceros de la Moción Picture Association of América dijo que es muy consciente de los problemas que tiene la distribución de películas en Argentina pero se negó a hacer comentarios sobre ello. Con todo, no es raro que el público argentino sea experto en piratería cuando se trata de películas y programas de televisión extranjeros.