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Vimos la premiere de Halt & Catch fire, la nueva apuesta de AMC después de dinamitar uno de sus buques banderas el año pasado. Nos referimos, claro, a Breaking Bad. Con la nueva serie adquiere actores de alto nivel, y un director ganador del Oscar como lo es el argentino Juan José Campanella. Además, significa la vuelta a la televisión –y a los papeles de ser humano- de Lee Pace, quien viene impulsando su carrera bastante fuerte con The Hobbit y Guardians of the Galaxy. Además, parece ser el trampolín que Scoot McNairy estaba esperando luego de revelarse en Kill Them Softly y adquirir papeles breves en Argo y 12 Years a Slave.

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La tercera cara que completa el trío maravilla es Mackenzie Davis, una joven actriz que tiene con esta su primera oportunidad importante. Es una gran apuesta del canal, especialmente si vemos el protagónico y el director. Halt & Catch Fire cuenta la historia de Joe McMillan (Lee Pace), un ex empleado de IBM que comienza a trabajar en Cardiff Electric. Es un hombre importante en el Silicon Valley, de hecho su primera escena es dando una charla en la universidad de ingeniería. Sin embargo, no deja que nadie sabe que IBM lo ha despedido hace alrededor de un año, durante el cual no tenemos idea qué ha estado haciendo.

McMillan tiene mucho dinero y prestigio, pero es un personaje contradictorio y allí radica el gran poder interpretativo del actor. Es creído, eso salta a la vista. Pero nos preguntamos todo el tiempo si es porque realmente es un iluso, o porque es demasiado inteligente. Supongo que el tiempo lo dirá. Después de echarle el ojo –en más de un sentido- a una joven estudiante prodigio, Cameron Howe, interpretada por Mackenzie Davis; se dedica a buscar al primer integrante de su proyecto. Gordon Clark (McNairy) es un padre de familia con un puesto menor en Cardiff cuyo matrimonio y situación económica prenden de un hilo, además de tener frecuentes problemas con el alcohol. Joe intentará convencerlo para que se una a su ambicioso proyecto a raíz de un genial artículo que él había escrito pero había pasado desapercibido.

¿Pero en qué consiste este ambicioso proyecto? En realidad con sólo la premiere no estamos muy seguros. Pero nuestro por ahora dúo dinámico necesita financiamiento, por lo que el primer paso es convencer a los ejecutivos de Cardiff de que su proyecto vale la pena. Se muestran escépticos, incluso Gordon que es reacio a arriesgar su ya deteriorada vida familiar. Junto con su esposa, habían inventado una computadora que acabó teniendo muy poco éxito, pero que según Joe estaba adelantada a su época. La investigación que finalmente emprenden es totalmente ilegal: compran una máquina de IBM y comienzan a hacerle ingeniería a la inversa, es decir, desarmándola para descubrir cómo funcionan los secretos patentados.

La llamada de IBM a los ejecutivos de Cardiff no se hace esperar, y los jefes están muy poco complacidos con sus empleados McMillan y Clark. La respuesta se las da el mismo Joe. Si ellos descartan la investigación y los despiden, sería admitir frente al equipo de abogados de IBM que estaban de hecho robándole ideas. De este modo no tienen más opción que legitimar el trabajo de nuestro dúo. Pero en contrapartida, obliga a contratar a un nuevo ingeniero para el proyecto, alguien que nadie conozca ni tenga reputación alguna. Aquí entra el prodigio que Joe ya había marcado: Cameron Howe. Aunque reacia al principio, pensando con toda lógica que podría ser ella el fusible si el proyecto falla; acaba aceptando trabajar para Cardiff. Es a todo o nada, si fallan o dejan demasiado en evidencia el trabajo de ingeniería inversa probablemente se pasen el resto de su vida programando videocaseteras. De otro modo, podrían ser el próximo Steve Jobs.

La serie se ubica en los ’80 y todo nos trae a esa época. No sólo el vestuario y los escenarios, sino incluso visualmente parece un poco virada a los colores cálidos, como si miráramos una fotografía en papel de aquella época. Pace y McNairy hacen un trabajo excelente. Aunque no puedo dejar de señalar lo genial de la interpretación de Lee Pace, el hecho de que nos mantenga con la incógnita de si es un iluso o un verdadero visionario, si es un líder o un abusivo que le gusta dar órdenes. Eso es lo que me gusta de los personajes, que nos despierten emoción. Me ha hecho reír más de una vez, aunque también provoca ansiedad, indignación; y la permanente duda sobre su naturaleza. Con la emoción, el personaje se vuelve profundo.

Lo mismo ocurre con Davis, que interpreta a Cameron Howe. Probablemente una revelación, aunque el tiempo dirá si puede desarrollarlo o no. La envuelve ese aire de todos los genios rebeldes que nunca conocieron una nota baja, ese aire de llevarse el mundo por delante y que nada le importa. Aunque se muestre como una clásica niña mimada rebelde, lo cierto es que sí le importa y está tan asustada como cualquier recién recibido que se encuentra frente a qué diablos hacer laboralmente con su vida. Jamás lo va a admitir, pero se nota, y es lo rico de ese personaje. El toque: Toby Huss como el jefaso en Cardiff, John Bosworth. Aunque probablemente se pasen todo el episodio pensando “creo que lo conozco de algún lado”, probablemente lo recuerden como Big Mike en Reno 911! Un personaje colorido que nos arrancará más de una carcajada con sus ataques de ira y de sorpresa.

Por lo pronto parece que lo nuevo de AMC tiene todo lo que hace falta para triunfar. Un guión original pero que no resulta obvio es la mejor estrategia para intrigar al espectador. Buenas interpretaciones y un todo tipo de emoción, son lo necesario para dejar al espectador con ganas de más.