Etiquetas

, ,

La Vie d’Adèle, Capítulos 1 y 2 fue la gran revelación en el Festival de Cannes de 2013. Las actrices y el director recibieron los más grandes galardones mientras que la película ganó la Palm d’Or, entregada nada menos que por Steven Spielberg. Se perfilaba como una buena opción para el Oscar, pero no se presentó a tiempo para este año. Quizá en medio de la polémica que generó esta película entre puritanos y amantes de las tradiciones. Lo bueno sería que esas polémicas no empañen los geniales guiones y actuaciones que sobresalieron tanto.

la vie d'adèle

Esperaba el típico guión de progresión acumulativa, pero de hecho no tiene nada que ver con aquello. El subtítulo reza Capítulos 1 y 2, aunque no hay nada que lo indique más que las suaves variaciones de los puntos de giro. Pasado un cierto tiempo de película comienza a dar la sensación de que la historia está agotada, y nos preguntamos cuánto falta para que termine. Pero es sólo un impasse para el siguiente capítulo. Del mismo modo, las tramas sutiles nos llevan a lo largo de los años, pero nos deja que esto lo deduzcamos solos.

Confieso que desde el trailer esperaba que fuera una película sobre una chica gay que sale del closet. Pero no en verdad, de hecho ese momento de confesión a los padres ni siquiera aparece en la película. Es un viaje de autodescubrimiento, y me atrevo a compararlo con la célebre novela de Hermann Hesse, Demian. Incluso, esta película se basa en la novela Le bleu est une couleur chaude, de Julie Maroh; haciendo referencia a la obsesión de Adèle, la protagonista, con ese color del que es el pelo de Emma. Todo empieza a sus 15 años. Sale con un chico, tiene con él su primera vez, pero algo se siente vacío. Según ella, siente que está fingiendo. Y así es, hasta que conoce a Emma.

Es una historia de amor, de descubrimiento; intelectual, físico y espiritual. Narra exquisitamente la profundidad del primer amor, y del dolor que se siente cuando se pierde. El director, Abdellatif Kechiche, hizo lo posible presionando a las dos protagonistas para sacar lo mejor de ellas. La actriz debutante Adèle Exarchopoulos, de 19 años; se mostró cansada por la presión pero satisfecha. “Kechiche quería capturar tu alma”, haciéndose responsable de las quejas de todo el cast al director por su legendaria presión. Pero también deseó que aquello hubiera quedado en el ámbito privado, y afirmó que volvería a trabajar con él.

El montaje está armado para que todo parezca real. Las calles, la escuela, es el pueblo de Lille pero podría ser cualquier pueblo de la zona mediterránea. Cualquiera que haya visto Europa fácilmente se sentirá que está allí por calles que el espectador ya ha caminado. También vemos escenas detalladas de acciones que normalmente se omiten, y eso lo encamina al tiempo real. Me imagino por ejemplo, cuando cocina. Vemos como corta cebolla, cómo enciende el fuego, etc; cuando estamos acostumbrados a ver a lo sumo 20 segundos de elaboración y luego Violà ! la comida lista. Eso nos lleva a las escenas de sexo.

Lo más criticado de la película, lamentablemente ha llegado a opacar el resto de las maravillas del guión. Estamos acostumbrados a ver cuerpos esculpidos con luces bonitas en una habitación ordenada y perfecta. Pero lo que vemos aquí es más real, las chicas tienen un gramo de grasa, una pieza desordenada, pueden despeinarse y su maquillaje se corre. Más como la vida misma. Sin embargo, las escenas son abundantes y exageradamente largas, con una de ellas de más de 10 minutos. De todos modos, las actuaciones son perfectas y es como si viéramos efectivamente el amor de esta pareja. No creo que haya sido excesivo, sino lo suficiente.

Sobre esto y combinado con la presión del director, la actriz Lea Seydoux, que interpreta a Emma, afirmó que esas escenas la hicieron sentir “como una prostituta”. Kechiche, en un exabrupto contraatacó diciendo que probablemente nunca debieron haberla estrenado. Pero enseguida se retractó.

“Esas escenas son como las otras, y le pedimos a la gente que las respeten”, dijo su compañera, Exarchopoulos. “Entiendo completamente si no les gusta esta escena o si se sienten incómodos con ella porque… yo también lo siento. Porque no estamos acostumbrados a eso, 10 minutos en una sala sólo con dos mujeres amándose”. Sin embargo agrega que cree que “la gente reduce la película a esas escenas”, y no está de acuerdo.

Sin embargo, aunque esperaban que la reacción fuera adversa, Cannes recibió la película con aclamaciones. Spielberg incluso dijo que había sido la mejor historia de amor que había visto en su vida. Pero el romance se pone a prueba por otras fuerzas, la cultura y su clase social, hasta que al final se enfrentan dolorosa y violentamente. Según la joven actriz, la escena del rompimiento fue aun más difícil que las escenas sexuales, que tomaban hasta diez días de filmación para que todo fuera perfecto.

Como si fuera poco, el director agrega una respuesta misteriosa frente a los dichos de Lea Seydoux: “Creo que lo que pasó después de Cannes fue orquestado por gente que no quiere mi bien. Creo que Lea fue manipulada en especial por esa gente”, ¿se refiere a que hubo una especie de boicot contra la película?

Como sea, no dejemos que esas polémicas sean más grandes que la película. La historia es perfecta, no resulta lenta a pesar de las 3 horas de realismo crudo. Pienso que es más bien un logro por su descripción cruda y visceral del poder hipnótico y el terrible dolor de un primer amor. Criticar las escenas de sexo únicamente y los dichos entre las actrices y el director, es una respuesta casi infantil. Pero si abrimos la cabeza a más allá de aquello, encontramos una obra magnífica.