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A propósito de la prematura y sorpresiva muerte del actor Paul Walker, reflexionamos sobre la sugestión de la muerte en Hollywood, algo tan inquietante como atrayente que suele ser el último empujón para catapultar post mortem a la fama a actores y directores. Tan morboso como seductor para el público, repasaremos algunas de las muertes más trágicas de Hollywood. Accidentes, sobredosis, suicidio y misterios en esta crónica negra.

cronica negra

Para empezar debemos hablar de Paul Walker, ahora en boca de todo el mundo y más famoso que nunca en su carrera. Ironías del destino, el protagonista de Fast and Furious perdió la vida en un accidente de auto el 30 de noviembre. De todos modos él era el pasajero del auto de su amigo, que también murió en el mismo accidente. Aun no sabemos qué ocurrirá con la séptima entrega de la saga, en la que el actor participaba.

Otra muerte sorpresiva para el mundo del espectáculo fue la del protagonista de Glee, Cory Montheith. El 13 de julio fue hallado muerto de una sobredosis en un hotel en Vancouver. Tenía sólo 33 años, una carrera en ascenso, y estaba a pocos días de casarse con su novia y co protagonista Lea Michele. Fue una muerte rodeada de misterio, sobre su fue un accidente o un suicidio. De todos modos, Montheith había tenido problemas con la droga desde hacía tiempo, ya que entraba y salía de rehabilitación desde muy temprana edad.

Pero si de misterio hablamos, no olvidamos jamás a Marilyn Monroe. Aunque murió en 1962, nunca quedó claro de si fue un accidente o una sobredosis accidental. Alrededor de todo esto, queda la duda de si fue realmente usada para hacer tambalear al gobierno, o si fue la muñeca personal de la familia Kennedy. De cualquier modo, todo esto no ha hecho más que aumentar su popularidad y su fama, aun casi 50 años después de su deceso.

Ya que hablábamos de accidentes automovilísticos de dudosa procedencia, no debemos olvidar aquel que se llevó la vida de Grace Kelly, en 1982. Extrañamente, su hija que iba con ella en el automóvil, Estefanía de Mónaco, sobrevivió. Algo parecido ocurrió con el choque que acabó matando a James Dean. El rebelde sin causa se accidentó en 1955, convirtiéndose en el primer aficionado a la velocidad que acababa encontrando la muerte en aquello que amaba.

Probablemente la muerte más misteriosa haya sido la de Brandon Lee, hijo de Stan Lee. Durante el rodaje de la película The Crow, el personaje debía recibir un disparo pero por algún motivo desconocido el arma estaba cargada con balas reales en vez de balas de salva. De todos modos la producción decidió terminar la película, utilizando un doble y algunas escenas de archivo.

Otras dos muertes con varios puntos en común pero igualmente misteriosas fueron las del director Tony Scott, y el actor David Carradine. El director fue encontrado ahogado en la zona portuaria de Los Ángeles en 2012. Luego la autopsia reveló que había consumido antidepresivos y somníferos, y habría saltado del puente Vincent Thomas. Por otro lado, el actor también se presume víctima de un suicidio, aunque se habla de un juego que se salió de control en 2009. Tenía un cordón de nailon alrededor del cuello y los genitales.

Uno de los fallecimientos más recordados fue el de Heath Ledger inmediatamente después de terminar su papel de el guasón en The Dark Knight, por el que ganaría el Oscar post mortem. Fue encontrado muerto de una sobredosis supuestamente accidental de medicamentos recetados. Mucho se ha hablado de que la locura del guasón y todo lo que se preparó para el papel hayan afectado su estado psíquico. Incluso sus familiares dudan sobre la hipótesis de que sea un suicidio.

Anna Nicole Smith, la famosa conejita de Playboy, también murió de sobredosis, esta vez de metadona. Algo un poco distinto pero más misterioso aun fue la muerte de Brittany Murphy en 2009, que falleció a causa de una neumonía en combinación con una gran cantidad de medicamentos que evidentemente no estaban funcionando. Tenía sólo 32 años, y es uno de los pocos casos en los que no se ha hablado de una sobredosis, pero queda la pregunta sobre si realmente un médico puede ser tan incompetente en sus recetas, o hubo alguna intención por parte de ella o de su médico.

Hasta aquí llegamos con los íconos de esta crónica. Probablemente hayan sido casos en los que desaparecer antes de envejecer haya protegido a las leyendas del desgaste que sí sufren actores que repitieron la misma fórmula por demasiados años. Sin embargo, para muchos nos queda la duda de los geniales papeles que pudieron haber brindado. Además, me ha sorprendido lo muy común que es la muerte por sobredosis, y al fin y al cabo sólo unas pocas son verdaderamente misteriosas. Pero de algo no hay duda, y es que una muerte trágica cada tanto puede resultar más taquillera que cualquier ficción.