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En ocasiones los guionistas de Hollywood nos han demostrado que cuando una fórmula funciona, hay una tendencia a repetirla; muchas veces hasta el hartazgo. Algunas veces los espectadores acabamos preguntándonos cuál es el límite de aquello, o en qué punto se agota la fórmula del éxito. La gallina de los huevos de oro no existe, y la fórmula del éxito tarde o temprano termina cansando. Las remakes, spin off y secuelas pueden ser buenos en su justa medida, pero también cansan; y de algunas de estas cosas hablaremos hoy.

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Sabemos, por ejemplo, que para 2015 se anunció otra secuela de Jurassic Park. Todo empezó en 1993 cuando un tal Michael Crichton tuvo la brillante idea de traer dinosaurios a la época actual con avanzadas técnicas de ingeniería genética, con resultados desastrosos y sangrientos. El fruto de esa idea fue la franquicia de Jurassic Park, dirigida por Steven Spielberg. Fue un éxito enorme, ganó tres premios Oscar y la familia de la franquicia se extendió. Videojuegos, historietas, atracciones en parques temáticos y hasta dibujos animados. Con The Lost World: Jurassic Park, de 1997; se hizo lo posible por recoger el éxito de la primera parte y darle un nuevo envión.

Por suerte, siguieron el siguiente libro de Michael Crichton, Spielberg repitió la dirección y todo parecía ir bien. De hecho fue la primera película de la historia en proyectarse en más de 4000 cines sólo en EEUU. No olvidemos que los efectos especiales fueron innovadores para la época, y dejaron boquiabierto a más de uno. Pero después de eso comenzaron a derrapar. Se intentó repetir la recogida del éxito de 1993 en 2001, con Jurassic Park III. Por primera vez no se basa en un libro sino que es un guión original –muy criticado, y de hecho algo pobre- mientras que Spielberg se abre de la dirección y se la deja a Joe Johnston.

No ganó ningún premio, no fue éxito de taquilla ni de crítica, y se abandonó la franquicia. Pero como a Hollywood le encanta el reciclaje, para 2015 se anunció el estreno de Jurassic World. El director será Colin Trevorrow, quien se encuentra realizando la pre-producción. Esta secuela –de hecho él mismo aclaró que es una secuela-, ocurrirá 22 años después de los hechos narrados en Jurassic Park. Es decir, realmente entre 1993 y 2015 hay 22 años, le da un toque, ¿no? Pero bien, lo que se nos ocurre ahora es que ¿no será mucho? Sí, los efectos son mejores, pero ya no es algo innovador sino intentar darle una vuelta de tuerca a una serie de libros que han agotado todos sus tomos.

Otro próximo lanzamiento que intenta resucitar una película de mediano éxito es The Anchorman 2, una comedia sobre un reportero que vuelve a reunir a los actores Will Ferrell y Steve Carell. Probablemente funcione, aunque la original no ha sido un éxito tan grande como lo fue la ciencia ficción de Spielberg en aquel momento. No es algo tan obvio, no perdieron a las figuras por tanta repetición, todavía. Pero entonces me pregunto, ¿era necesario?

¿Cuál es la obsesión de Hollywood de estirar hasta el hartazgo una fórmula que funcionó? ¿No sería mejor retirarse en lo más alto y quedar como una película excelente que será disfrutada por generaciones? Pienso realmente que Glee debería haber terminado dos temporadas atrás, lo mismo ocurrió con Prison Break, o pensando que después del terrible éxito de las tres originales y el moderado éxito de las tres siguientes; Star Wars ya tiene anunciada la tercera trilogía.

¿Hasta qué punto se le puede sacar jugo a una franquicia? ¿O quizá está en manos de nosotros como público poner el límite? Como sea, quizá es mejor retirarse en lo más alto que contaminar la historia original con una variada serie de estupideces que no se le parezcan en nada a la historia que amábamos. No tengo mucha esperanza con la nueva Jurassic World, nadie en la crítica parece tenerla; pero se sigue adelante. Será cuestión de ponerles el límite a las ideas alargadas indiscriminadamente.  Está en nuestras manos, usemos ese poder entonces.