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Si odiás a tu jefe, si te fastidia el tráfico y los horarios, si tenés que esperar una cola de tres cuadras sobre General Hornos sin siquiera vislumbrar la puerta de la estación de Constitución, o si sienten que son capaces de ahorcar al miserable prepotente con su propia corbata… no es tan malo. Siempre hay alguien peor, y de eso se trata esta nota, para que todos se sientan más apreciativos con sus trabajos.

peores trabajos

Astronauta. Como pueden ver en Apolo 13, Misión a Marte, 2001: Odisea en el espacio, Armagedon, y muchas más. ¿Hay alguna película donde los astronautas no estén en constante riesgo de perderlo todo y morir de la forma más horrible? Morir de frío, ahogado sin oxígeno, o lentamente de hambre; son algunas de las más suaves. Ni hablar si además hay aliens sedientos de sangre. Realmente, ¿a quién se le ocurre laburar así?

Asistente corporativo. Como vemos en El Club de la Pelea, Belleza Americana, muchas de hecho. El típico oficinista que muere en servir café y hacer fotocopias y comerse los berrinches de los demás. Por cierto, el sueldo suele ser pésimo. La constante intrusión y juicios de los demás, la actitud pasivo agresiva de los supervisores; una monotonía tal en la que lo único interesante es que se rompió el fax, puede llevar a una crisis de mediana edad o a entrar con una escopeta y matarlos a todos.

Empleado de parque de diversiones. Bien, quizá les parezca divertido, pero ver cómo todos se divierten menos vos, no debe serlo tanto. A pesar de tener una cantidad ilimitada de comida chatarra, el hecho de limpiar vómito y lidiar con padres histéricos, todo eso bajo el sol y con un uniforme ridículo, no es divertido. Imaginen por ejemplo en Jurasic Park, donde además sumale unos simpáticos dinosaurios a punto de comerte.

Abogado de divorcios. Típico de comedias románticas, como por ejemplo El Amor Cuesta Caro. Sí, estás en la cima de la montaña corporativa, tenés un gran sueldo, lindos trajes y todos te respetan. Pero susurran por lo bajo, te miran de reojo, todos te odian y seguramente te escupen cualquier comida que te sirvan. Por cierto, olvidate de tener una novia, esposa, o lo que sea. Esta profesión es como un repelente de parejas, así que espero que tu dinero pueda abrazarte cuando estás triste.

Recolector de basura. Como en Wall-e o Men at Work. Un trabajo sucio, pero alguien tiene que hacerlo. Completamente solo, limpiando la mugre de la civilización, exponiéndote a enfermedades y con ese olor asqueroso todo el tiempo pegado a la nariz. Además, el sueldo es malísimo.

Mula. El sueldo es bueno, hay acceso a buenas drogas si eso te agrada, conocés países diferentes y es una forma rápida de hacer dinero. Sin embargo, la paranoia puede afectarte y hacer desfasar tu realidad, y con razón; ya que un paso en falso es suficiente para pasar el resto de tu vida en una prisión en el extranjero. Eso y recordando que cualquier cápsula que explote por ahí puede matarte lentamente desde el interior, y nadie ayuda a una mula. Como en María full of Grace. Paso.

Prostituta. Como en American Psycho, que no te engañe la Mujer Bonita; trabajar en una esquina no garpa. Constantes abusos como violaciones, golpes, maltrato, saber que tu opinión vale menos aun que tu cuerpo. Plus, constante exposición a enfermedades y no hay seguro médico, nadie te quiere, sos una lacra social y más de uno preferiría verte abajo del Puente Alsina llena de balazos. Heavy.

Empleado de fábrica. La producción en serie puede hacernos perder la cordura. Imaginen hacer el mismo movimiento mil veces por hora, una y otra vez; por el resto de tu vida. Además viviendo al día y sabiendo que aquella jornada puede ser la última, los despidos en masa son algo corriente. Como lo vemos en Les Miserables. De todos modos es mejor que prostituta, pero tampoco es un trabajo divertido.

Guardia de una prisión para los mentalmente inestables. Como lo vimos en El Silencio de los Inocentes o La Isla Siniestra. Aunque el comportamiento psicótico no es contagioso, ciertamente convivir todo el día con esos locos peligrosos pueden sacarnos de nuestras casillas. La constante paranoia de no saber qué esperar, si un abrazo o cuarenta puñaladas, son suficientes para que cualquiera odie ir a trabajar. Pero ascendiendo un poco podés quedarte en la oficina y mandar a los nuevos a lidiar con los criminales locos. No está tan mal de última.

Limpiador de escenas del crimen. Como vemos en Sunshine Cleaning, después de que se hicieron las pericias científicas pertinentes, alguien tiene que limpiar ese desastre. Un trabajo bien pago y de pocas horas, pero expuesto a enfermedades y a todas esas sensaciones horribles y morbosas. Limpiar sangre de las víctimas y pensar en todo eso haría llorar a cualquiera. Imagino el olor. Por favor, no se lo deseo a nadie.

¿Y qué tal? ¿Seguís pensando tan mal de tu jefe? ¿No te dan ganas de ir a abrazarlo y pedirle perdón? No bueno, quizá no es para tanto. Pero siempre nos alegramos de que otros la pasen peor que nosotros.