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Quizá en algún momento de su vida hayan visto alguna película cuya emotividad se ve demasiado real. Uno tiene una cierta tendencia a decir “oh, es un gran actor”. Sin embargo, en algunos casos; esa emotividad no es actuada sino el resultado de la manipulación del director. Aunque los resultados suelen ser buenos, hay un cierto dilema moral; es decir, ¿está bien jugar de este modo con los sentimientos de las personas? Veamos algunos ejemplos.

escenas engaños

En Alien de 1979 existe una escena icónica, aun después de tres décadas. Es aquella en la que John Hurt yace enfermo en una camilla con varios integrantes de la tripulación a su alrededor; cuando de pronto el alienígena sale de adentro de su pecho, matándolo y generando cataratas de gritos de sorpresa y horror. Bien, resulta que el director jamás le dijo al elenco que eso sucedería. Los gritos de terror son reales. Incluso es probable que hayan tenido pesadillas sobre aquello.

También ocurrió algo así en la primera Duro de Matar, de 1988; cuando Bruce Willis todavía tenía pelo y el malo era el recordado Hans Gruber. Él fue interpretado por Alan Rickman, y quizá recuerden esa escena en la que Gruber cae por una de las ventanas del edificio, no obstante sigue disparando mientras está cayendo. El director John McTiernan le dijo a Rickman que iba a soltarlo a la cuenta de tres. En vez de eso lo soltó a la cuenta de uno, y la expresión de horror y sorpresa del villano resulta real.

En El Club de la Pelea, durante el primer encuentro de Brad Pitt y Edward Norton, el personaje de Tyler Durden le enseña a su compañero a pelear en un estacionamiento. En esa escena se suponía según el guión que iba a pegarle despacio en el hombro. Momentos antes de rodar el director David Fincher le dijo a Norton que lo golpeara muy fuerte en la oreja. No estaba preparado para hacerlo. Cuando vemos al personaje dudar, es real. Luego la expresión de sorpresa de Brad Pitt y su comentario confundido de “¡¿Me pegaste en la oreja?!” también son reales.

La secuencia inicial de Scream es conocida por Drew Barrimore recibiendo llamadas telefónicas de un asesino serial, ese de la famosa máscara alargada; que luego se mete en su casa y la asesina. El director Wes Craven, sabiendo que ella era una activista por los derechos de los animales, decidió contarle historias de torturas y abusos a animales entre las tomas. El desagrado fue tal que su rostro cada vez más compungido es real. Para la última toma, cuando ella es asesinada; Craven le dijo que había torturado y asesinado a su perro. El grito de angustia es real.

Si eso les parece cruel, esperen a ver cómo se manipula a los niños. En The Fall, de 2006, el director Tarsem Singh le ocultó a la actriz de seis años Catinca Untaru que su compañero de elenco podía caminar. Lee Pace interpretó a un paralítico, y ella creía que realmente lo era. De hecho, no sabía siquiera su verdadero nombre, sino que le hicieron creer que él era realmente el personaje. Cuando al final del rodaje él le reveló que podía caminar, ella se convenció de que fue su amor lo que le devolvió la movilidad.

Bien, eso es una manipulación casi tierna, pero manipulación al fin. Si vamos más atrás en el tiempo, a 1969. El director Ken Loach es responsable por algunas de las películas inglesas más emotivas; y en este caso hablamos de Kes. En un drama lacrimógeno sobre un niño solitario que adopta un aguilucho, al que llama Kes, y se convierte en su mejor amigo. Es una de esas películas del estilo angst / comfort, en la que uno no sabe si reír o llorar. El hecho es que en la escena final Kes muere en los brazos del niño. Él se encariñó mucho con los tres animales que interpretaban a Kes, y aprovechando eso, Loach le dijo que efectivamente tenían que matar a uno de ellos. El pobre niño solitario cuya mascota y único amigo muere en sus manos, fue real.

¿Demasiado cruel? Jugar con los sentimientos del niño. Hacer sufrir a Drew Barrimore diciéndole que han matado a su perro. Golpear a Brad Pitt o arrojar a Alan Rickman por la ventana sin el más mínimo aviso. ¿Dónde está el límite entre un método para mejorar una actuación o un simple abuso de poder? Yo opino que si alguien me hiciera algo así probablemente acabaría golpeando a alguien. ¿Ustedes que piensan chicos?