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El domingo se estrenó en Estados Unidos el último capítulo del querible justiciero y asesino serial que no podía sentir como un humano normal. En nuestro país, se estrenará esta semana. Coincidió con la entrega de los premios Emmy, y con el anteúltimo capítulo de Breaking Bad, lo que resintió su recepción. Pero nadie quedó indiferente con el final. Alerta, spoilers.

Dexter Final

Dexter Morgan decide que va a huir a Argentina con su novia Hannah y su hijo Harrison. Que honor que haya elegido nuestro país para huir de la justicia, habla tan bien de nuestra propia justicia (esto es puro sarcasmo). Pues bien, antes de subir al avión se entera que Saxon disparó a su hermana Deb; y decide ir a verla al hospital.

Cree que la persona que más le importa en el mundo saldrá adelante, pero pronto entra en estado vegetativo y los médicos aseguran que no despertará jamás. En su venganza, asesina a Saxon con un bolígrafo. Los últimos momentos son los más tensionantes. Dexter se ve obligado a desconectar a su hermana y así acabar con su vida. Arroja su cuerpo al mar, al igual que lo había hecho con el resto de sus víctimas.

Scott Buck, uno de los productores, explica que este final estaba decidido desde el la primera temporada. “La idea principal era que Dexter se viera forzado a asesinar a Debra. Y había muchas formas en las que eso podía pasar”. Por otro lado, la productora ejecutiva Sara Colleton también ha hablado sobre el final: “Desde el principio la paradoja era que él era un tipo incapaz de sentir como un ser humano y debe fingirlo. Pero cuando lo finge es mejor hermano, novio o colega que la mayoría de las personas reales. La gente piensa que es un monstruo, pero él ha aprendido a ser humano”

“Lo hemos visto seguir adelante con ese viaje cada año. Ahora sabemos cuál era el precio final. Lo que resume el viaje por entero es la escena del balcón de su departamento antes de ir al barco a lanzar el cuerpo de Deb al mar. Lo que el dice: ‘Por tanto tiempo todo lo que quería era sentir como las otras personas… y ahora sólo quiero que eso se detenga’. Es el horrible saber de lo que es ser un ser humano y qué desbordante puede ser para él. Su castigo es desaparecer. Se envía al exilio. Suicidarse hubiera sido demasiado fácil” agrega Colleton, satisfecha del resultado.

Al final vemos a Dexter exiliado en el más remoto bosque de la Patagonia, viviendo como un leñador. Buck explica que debía ser una prisión autoimpuesta lo más lejos posible de Miami, donde no tenga ningún tipo de contacto humano. Esa es la paradoja. Esa es la tragedia. En el inicio lo único que Dexter quería era lograr una conexión humana, tener una vida real. Ahora lo único que desea es evitar eso. Se ha desconectado totalmente, ya no tiene la voz de su padre en la cabeza.

“Las últimas temporadas habían sido sobre derrumbas aquellas paredes, teniendo a su hijo y su relación con Hannah y haciendo que Deb descubra quien es en realidad. Así y todo él era capaz de justificar lo que hacía. Sentimos que tomó en sus manos la muerte de la persona que más le importaba, de la persona que más se preocupaba por él. Su destino no fue algo que le ocurrió, sino su propio destino. Debió manejar la carga de haber decidido ese destino”, afirma Buck.

“Cuando él desconecta sus soportes vitales ella tiene una gran presencia allí. Siento que es lo que ella desea. El hermano mayor le quita el dolor, tomándolo para sí mismo. Si eso me sucediera a mí, yo quisiera tener un hermano como él” sentencia Colleton.

Cuando Dexter asesina a su propia hermana, lo hace como un acto de amor, sólo quiere ahorrarle dolor. Es su momento más humano, aunque ha matado miles de veces, y en ello radica la ironía de todo esto. Cuándo se les pregunta a los productores sobre la posibilidad de un regreso, lo niegan rotundamente. “Todo lo que era parte de su vida anterior se ha acabado”, afirma Colleton.

Por otro lado, queda abierta la historia de Hannah, junto con el hijo de Dexter, Harrison. Pero defienden que está bien que sea así, puesto que se trataba de contar la historia de Dexter. El final tampoco deja abierta la posibilidad de un spin-off, aunque se había rumoreado sobre una película sobre el pasado de Deb, los productores lo niegan rotundamente.

“Es el final del que hablamos desde hace muchos años. Para nosotros, es el mejor posible para la serie y para la manera en que la percibimos”, afirmó la productora. Aunque nos deja el sabor de que a nivel institucional se ha salido con la suya, no está tras las rejas. De todos modos se trata de una prisión autoimpuesta, y eso es psicológicamente mucho peor: no puede escapar de sí mismo. Además, creo que ha sido un final a lo grande, y quizá un “felices para siempre” no hubiera sido creíble. Desde el primer día era una tragedia, y así lo fue también en su último aliento.