Desde hace ya varias décadas la Internet se ha vuelto una herramienta cotidiana para el trabajo de miles de personas, y las últimas generaciones no pueden concebir la vida sin él. Sin embargo, también brinda instrumentos para la difusión del arte, permitiéndonos descubrir talentos ocultos.

Bitacora del Argo portada

Podemos encontrar, por ejemplo, fantásticos fotógrafos o compositores de música que comparten sus obras en la web. Si pensamos en la palabra escrita, la multimedialidad de Internet no ha la asesinado, sino que le ha dado un nuevo empujón para la difusión de las obras.

Para un escritor amateur que no puede costearse la edición de un libro en papel, esta parece ser la solución. Hoy en día existen páginas de Internet dedicadas exclusivamente a difundir estas obras, incluyendo refinados buscadores que le faciliten el trabajo al lector. Algunos de estos son Fiction Press, Watt Pad, o Archive of Our Own, y aunque los motores de búsqueda se manejen con el inglés, encontramos allí obras en todos los idiomas. Sólo es cuestión de refinar la búsqueda, no sólo de acuerdo al lenguaje, sino también al género, personajes, y demás. Además, los lectores pueden dejar sus propias críticas, e interactuar con el autor como antes era imposible.

Las posibilidades son infinitas. Hay mucho talento oculto esperando ser descubierto, y existen miles de lectores hambrientos de pasar las fronteras de los geniales best seller y encontrar nuevos refugios. Incluso servicios de venta por Internet, como Amazon, se han hecho eco de esto. Esta tienda, que posee servicios en todo el mundo pero aun no ha llegado a nuestro país, permite a los usuarios vender sus libros electrónicos. Esto les deja un porcentaje de ganancia mucho mayor por cada ejemplar que lo que obtendrían con un libro en papel.

Veamos pues un ejemplo de todo esto. Uno de los proyectos más ambiciosos que me he encontrado en formato de web novel ha sido sin duda Bitácora del Argo (ver foto). Seis partes compondrían esta obra de ciencia ficción –uso el condicional porque aun no está publicado por entero- que se desarrolla en el siglo XXIII. Cuenta las aventuras y desventuras de la tripulación del Argo, la primera nave de exploración espacial que Tierra y Marte han desarrollado, buscando inicialmente formas de vida muy lejos del país de origen.

Todo comienza cuando un pobre hombre del siglo XXI es encontrado en sueño criogénico luego de una misión fallida, y debe adaptarse a trescientos años más tarde. ¿Les suena a un cliché estilo Walt Disney? Pues no, nada más alejado de la verdad. Lo cierto es que se tocan temas tan dispares como la aceptación de la homosexualidad y la violencia de género, hasta la exobiología y el diseño genético. Como decíamos más arriba, las posibilidades son infinitas. Esta web novel puede encontrarse en Facebook y WattPad; posibilitando que sólo con un clic sigamos los capítulos. Nos encontramos con uno nuevo el jueves de cada semana. Les dejo el prólogo, estimados lectores.

Las web novels no han tenido una desmesurada difusión en nuestro país por ahora, pero ya son furor en Estados Unidos y Europa, en especial gracias al empuje que le ha dado la accesibilidad de las tablets y lectores de libros electrónicos. Este es una empresa conjunta junto con la venta de los e-books. Más allá de a genialidad del negocio, donde se gana dinero por tráfico de información sin un solo gramo de materia prima, es un gran motor del arte. Con esto, la difusión de la escritura es ahora más accesible que nunca. Hay enormes talentos allí afuera, esperando ser descubiertos, y con las nuevas herramientas sólo hace falta estirar las manos y tomarlos.