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Lo que los chicos ven en sus series favoritas marca un estilo, crea tendencia. Detrás de los coloridos vestuarios de Floricienta, la excentricidad de Casi Ángeles, los uniformes del hogar de Chiquititas, y la elegancia chic de Aliados; hay una sola persona. Susana Pérez Amigo es asesora y jefa de vestuario de Telefe, y lleva trabajando más de veinte años con Cris Morena, su amiga y productora.

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Por su vestuario han pasado decenas de ficciones y no tan ficciones, “la saga” como la llama ella entre risas. Su historia comienza con Jugate Conmigo en 1991, para los que no lo recuerden; era un programa que combinaba juegos de destreza física e inteligencia de dos parejas de participantes. Después de eso, la carrera de la diseñadora no hizo más que avanzar. Pasando por Chiquititas, Rincón de Luz, Casi Ángeles, Floricienta, Rebelde Way, hasta la tira que hoy fascina a los adolescentes, Aliados.

Cada programa tiene su propio equipo de asesores de vestuario. Detrás de ellos, está la jefa de vestuario de todo el canal. Pérez Amigo arma cada equipo, los aconseja y controla para que todo salga bien. “Aliados fue un trabajo nuevo para mí en esta posición. Soy ahora como la consejera. Yo armé el equipo, y cuando vi el resultado, el primer capítulo, me sentí muy orgullosa. Orgullosa por haberme podido despegar de un puesto, y estar desde otro lado. Fue un crecimiento profesional, y estoy feliz porque pude armar un equipo que lo hizo muy bien, y Cris también está muy contenta. Es una felicidad doble, para mí eso es importantísimo.”

Ella nos cuenta además cómo se arman los vestuarios para cada personaje. El autor del guión entrega un informe llamado “perfil de personaje”. Allí detalla su historia de vida, su nivel económico, su trabajo, su experiencia; y el actor que lo representará. “Vez quien es el actor –nos cuenta-. No es lo mismo vestir a Luciano Castro que a Peto Menahem, por ejemplo. A Peto lo voy a vestir con algo más divertido, que tenga que ver con su personalidad. Y en cambio Luciano es más sexy, es un galán”, comenta. Además, el personaje nace de una manera, y luego va cambiando dependiendo del guión. Puede cambiar de trabajo o de posición económica, y eso influye en su forma de vestir. También su estado de ánimo, si está triste probablemente se quede todo el día en piyama o se ponga cualquier cosa. En cambio si va a salir con la chica que le gusta va a ponerse lindo. “El personaje va creciendo con el libro”, afirma.

Pero el trabajo no termina ahí. La mayoría de las veces, de la televisión la tira pasa a una temporada de teatro, y allí va también Pérez Amigo a diseñar el vestuario para los muchos Gran Rex que nos ha traído Cris Morena. Podemos recordar como una excepción la transmisión del capítulo final de Floricienta en el estadio de Vélez en 2005, junto con los trajes de bodas que Susana diseñó para los personajes. “Toda la saga de Cris Morena en teatro la hice yo. Es otro ritmo, la televisión es muy rápida; pero en teatro hacés una sola cosa que sigue toda la temporada. La carga creativa es más importante en el teatro, pero se va repitiendo”, y agrega que este es el primer año que no tiene una temporada de teatro en vacaciones de invierno.

Y es justamente por eso que en el teatro encontramos una gran cantidad de anécdotas propias del oficio. Pérez Amigo nos cuenta una que según ella siempre recordará, durante la temporada de teatro de Chiquititas. Facundo Arana y Romina Yan eran los protagonistas, y él tenía un cambio de ropa en una escena de barco pirata. Sucedió que él prefería ponerse zapatillas comunes y silvestres en lugar de botas de pirata y después de mucho discutir, ella cedió y lo dejó usarlas. “Llega un momento en que me preguntaba si la gente se daría cuenta de que Facundo en lugar de botas tenía zapatillas… y nadie se dio cuenta” recuerda con una sonrisa. “Ahora siempre nos acordamos de las famosas zapatillas cada vez que nos vemos”.

Lo más importante para la diseñadora es tener un buen equipo. “Una persona sola no puede hacer nada –afirma-. Teniendo un buen equipo salís adelante con todo”. Nos cuenta además que actualmente tiene a cargo más de treinta personas, cada uno de los grupos de asesores para cada programa. “Es importante para mí que mis chicas, la gente a la que yo enseñé, crezcan y tengan su lugar”. Ilustra sobre el éxito de Violetta, que es llevado adelante por dos chicas que empezaron como sus asistentes. “En vacaciones de invierno fui a verlo al teatro, y ellas estaban esperando que yo lo vea para que les cuente que me pareció, que las critique. Darse cuenta que esas personas son las que vos enseñaste es maravilloso”.

El diseño es un trabajo creativo que depende de miles de factores. Desde el perfil del personaje, pero también los gustos del actor o el periodista, o qué le queda mejor o peor. Y luego esa composición va creciendo junto con el personaje y su interpretación. No hay una regla, sino pura creatividad. “Uno tiene que aprender mucho, todo el tiempo, todos los días se aprende. Todos los días es maravilloso darse cuenta que uno puede aprender algo nuevo. Pero a la vez dar, enseñar, trabajar en equipo. Todo es un ida y vuelta. Hay que estudiar, hay que comparar, hay que rodearse. No hay que parar” sentencia sonriendo, con la libreta de ideas lista para muchos años más de crear tendencias y éxitos.