Etiquetas

, , ,

Hacía tiempo que no veía un libro en boca de todos como este. Me ha sorprendido de parte de una novela erótica, y más aun porque tanto hombres como mujeres se atreven a leerla en cualquier parte, en público, con el más descarado desdén. Estoy hablando, por supuesto del best seller Cincuenta Sombras de Grey, de E. L. James.grey_5914_645x

De todos modos vale aclarar que, en contra de la creencia popular de las novelas eróticas, si estás buscando la versión gráfica del canal Playboy este libro no lo es. De hecho, pienso que sólo el primer libro de la trilogía podría encajonarse en el género de “novela erótica”.

Cincuenta Sombras cuenta en primera persona la historia de la joven estudiante de literatura, Anastasia Steele. Durante su último año en la universidad, le corresponde entrevistar a un poderoso y sumamente rico empresario, Christian Grey. Se queda maravillada por lo bello e intimidante que resulta ser, y aunque ella nunca había estado con nadie, no lo piensa dos veces cuando él le propone comenzar una aventura.

Es entonces que él le revela su verdadera identidad en lo que a lo sexual respecta: es un amo. Esto quiere decir que acostumbra desenvolverse en relaciones BDSM (son las siglas para bondage, dominación, sumisión y masoquismo). Para muchos amos, el amor en las relaciones con las sumisas está prohibido, y Grey no será la excepción. Pero exitoso empresario como es él, su forma extravagante de establecer reglas y límites a la experiencia de coqueteo con el dolor será en forma de contrato.

De todos modos, algo cambia. Aun sin saberlo, comienzan a enamorarse uno de otro. Grey aparenta cada vez más secretos y traumas de la niñez. Ana decide someterse a toda la fuerza del amo para complacerlo, pero de mala manera descubre que era demasiado dolor para soportarlo, y decide abandonarlo. Hasta aquí la parte puramente erótica del relato, aquí termina la primera parte y comienza la verdadera historia.

Cincuenta Sombras Más Oscuras pasa más a bien a ser un relato romántico. Grey convence a Ana de retomar la relación, y para evitar perderla toma algo más de compromiso. Decide llevarla a conocer a sus padres, la hace parte de su familia; y finalmente acaba revelando todos aquellos secretos. Ya no hay duda de que se aman, y es por eso que ella no lo condena por sus confesiones. Por supuesto que no vamos a arruinar el secreto del libro, quédese con la duda, señor lector.

Aquí toman un papel importante otras mujeres anteriores de la vida de Grey. Por un lado, Leila; una ex sumisa que está algo loca e intenta atacar a Ana, dándole el tinte policial al relato. Por el otro, Helena; conocida como la Señora Robinson, una señora mayor que ha sido la maestra de Grey en las relaciones sadomasoquistas. Como no podía ser de otro modo, Ana se vuelve loca de celos por la relación de amistad que mantienen. Eso sumado a la importancia que van cobrando las familias de ambos, le da el tinte costumbrista. Además, está plagado de gestos románticos que harán que cualquier mujer suba las expectativas respecto a sus relaciones, ¡cuidado muchachos! De todos modos en este caso debo decir que no me ha parecido realista la velocidad de los eventos, todo el libro se desarrolla en cosa de semanas.

Finalmente, para Cincuenta Sombras Liberadas todo ha cambiado. Anastasia y Christian están casados, ella ha encontrado un buen trabajo que le permita ejercer su recién terminada carrera, las familias se llevan de maravilla y todo parece ir bien. Es entonces cuando se vuelve un relato policial. Una figura del pasado de Christian lo ha estado persiguiendo por mucho tiempo, y busca venganza por los años anteriores. Es en este punto cuando comienzan las intrigas y el relato se vuelve policial, detectivesco; y hasta quisieras saltear los breves fragmentos eróticos para saber qué ocurre con perseguidor y perseguidos. Aquí que la trama se ha vuelto más importante que cualquier escena de sexo.

 

En líneas generales, yo pienso que es un gran relato. Comienza quizá un poco sórdido, lo pienso desde mi lado de mujer romántica, ¿un millonario ególatra que sólo piensa en sexo y no cree en el amor? No, gracias. Pero al ir conociéndolo, es imposible no enamorarse siguiendo los pasos de Ana en su narración en primera persona. Pero para ser justos, el ritmo de ocurrencia de los acontecimientos me ha parecido demasiado acelerado. Los tres libros ocupan en su vida un espacio de menos de un año, y quizá debieron darse más tiempo para conocerse. Salvando ese detalle, todo es genial; altamente recomendable.

Por otro lado, la autora ha vendido los derechos para la realización de películas que llegarían a las salas en 2014. Desde que ha sido anunciado, los fans no paran de conjeturar a los actores que mejor encarnarían a cada uno de los personajes. Los favoritos parecen ser Matt Bomer para Christian Grey, y Alexis Bledel para Anastasia Steele. Pero por como suelen ser los productores ocultando rumores y difundiendo otros falsos, no me sorprendería que fueran otros actores quienes le prestaran el cuerpo y a voz a esos personajes. Con todo, no dejaría de ir a verla.